paso por al lado de la Romi para que me mueva lo poco y nada de cola que tiene
es una alegría inmensa para ella, incluso cuando me voy.
Para mí también lo es, verla es una alegría
y saber que ya los años se la han venido a cuestas, me hace
pensar en que hemos pasado tantas cosas juntas
que extrañare cuando algún día le toque partir, a ese lugar prometido
porque se que ella también tiene un lugar en el cielo
no puede ser otro lugar, pues es muy buena y bonita.
Ayer la mamá la bañó, desde el terremoto que no lo hacía
porque el agua estaba escasa y ella por ser la más pequeña tuvo que ceder su lugar.